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miércoles, 13 de abril de 2011

La casa de mis sueños

Dice Esther Tusquets en Confesiones de una vieja dama indigna: "Creo que las personas, o al menos muchas personas, entre ellas yo, tenemos, aunque hayamos vivido en un montón de lugares distintos, una casa que es 'nuestra casa', única, exclusiva, que recordamos siempre, y a la que soñamos regresar y a la regresamos en sueños".

La casa de mis sueños tiene una cocina de gas antigua y un pilón de mármol. En el pequeño salón siempre hay colgado un calendario de papel, al lado del reloj de cuerda. El suelo es de madera y de vez en cuando cruje simpático. El teléfono está justo en el centro de la casa, colocado estratégicamente en el medio del pasillo, y es de los que los números se marcan y luego ellos ruedan. Las ventanas son de madera y estan pintadas de blanco. Si me asomo aún puedo oler el frescor de la ropa tendida y abajo, el pequeño patio repleto de plantas de todo tipo y flores blancas.