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miércoles, 29 de octubre de 2008

Rebelde adoración

Creo que ya sé lo que le pasa a Antonella. Bueno, es sólo una teoría que se me ocurrió ayer por la tarde mientras hacía tiempo en la parada del autobús. Supongamos, por ejemplo, que a Antonella le fascinara alguien pero que no quisiera que ese alguien lo supiera. Al menos de momento. Entonces, contra sus propios sentimientos, debería esforzarse para fingir que ese alguien no le interesa especialmente (lo cual por supuesto es totalmente falso, pero se trata de que a ojos de todos parezca cierto). Y supongamos que cada vez fuera poniendo más esmero en esa actitud de indiferencia, la fuera refinando de tal manera que incluso el objeto de su fascinación empezara a sentirse ofendido ante su indiferencia. En ese punto, Antonella habría conseguido su primer objetivo secreto: atraer su atención. Sin embargo, en lugar de utilizarla para acercarse a él, ella misma se sorprende utilizándola para provocar su desconcierto, y descolocarlo constantemente. Antonella no sabría explicar por qué de pronto ahora lo que más le interesa del sujeto que tanto le fascina es dejarlo en evidencia, bajarlo de ese podio tan alto en el que está instalado. Pero el caso es que ha descubierto que inyectar cierto malestar en su personaje preferido le divierte inmensamente. Tal vez no tanto por hacerlo sufrir como por estar afirmando en cada uno de sus traviesos ataques que adoración y rebeldía no están reñidas.

sábado, 25 de octubre de 2008

How is your fish today?

Sentada en la oscuridad en una de las butacas de la sala de cine del CCCB donde estos días de Kosmopolis el Canal Alpha cobra vida me dejé atrapar por la película china How is your fish today , dirigida por la joven directora Xiaolu Guo. El film muestra la vida de un guionista chino, y va saltando entre su vida real y la de uno de los personajes de la novela que está escribiendo. Interesante cómo el protagonista de la película sitúa a su personaje de ficción en dilemas que él mismo no tiene resueltos y cómo realidad y ficción se retroalimentan. Casi al final del film, cuando su personaje yace exhausto y moribundo en un remoto pueblo en la frontera entre China y Rusia, el guionista, que también ha llegado hasta allí, pasa a su lado y continúa de largo. Y entonces, mirando a un paisaje blanco, nevado, vacío y luminoso, es cuando dice: “Necesitaba venir a ver que no hay nada que ver. Ahora me siento en paz".


How Is Your Fish Today? Xiaolu Guo, China y Reino Unido, 2006, 83’. Uno de los estrenos del Canal Alpha , la tele de Kosmopolis 08.

domingo, 19 de octubre de 2008

Suma y sigue

Hay emociones, pulsiones, golpes de sangre, que siguen emergiendo y retumbando mucho después de que se produjera el incidente que las provocó. Pueden haber estado ausentes, desaparecidas, casi olvidadas durante años, hasta que de pronto otro incidente, mucho más leve que el primero, nos hiere mínimamente pero lo suficiente como para recordarnos la gran herida que nos provocó el primero. Automáticamete se activa el mecanismo que ya existe en nuestra memoria y volvemos a sentir la misma aversión, la misma rabia, el mismo golpe de ira hacia la misma persona por seguir siendo tan ruin, tan rancia, tan exactamente como entonces.

Tengo la sensación de que lo que se perdona, se olvida, pero lo que no se ha podido olvidar a la primera, ni se perdona, ni se disculpa. Se acumula. Y en cada nuevo elemento que una acumula hay una oportunidad a medias y un chorro más de negra oscuridad. La oportunidad es el tiempo de descuento que se le da a la otra persona para que intente enmendar el daño. El chorro de oscuridad es la negra sospecha de que el rencor sigue avanzando.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Retro-visor

Justo antes de entrar en la autovía, los que van en coche y miran por la ventana, pueden ver en el arcén, una aquí, otra un poco más lejos, almas errantes haciendo auto-stop. Yo siempre me fijo en sus ojos y en el cartel que muestran al mundo con el destino escrito al que quieren llegar. ¿Qué será eso que no encontraron aquí y que, decididas o resignadas, van a buscar a otra ciudad, a otro lugar?

Esta mañana, sin embargo, uno de los carteles rezaba Septiembre. Puede que la chica de los ojos verdes que lo sostenía hubiera descubierto ya que poco importaba adónde fuera. Lo que buscaba, lo que había perdido, no estaba en otro sitio, si no que pertenecía a otro tiempo. Por eso ahora necesitaba a alguien que la llevara de nuevo al pasado, a ese septiembre agotado en el que le quedó algo pendiente. Tal vez tuvo suerte y la recogió alguien que iba hacia agosto y la dejó a primeros de mes. Y aún así, aunque hubiera logrado regresar a ese septiembre en el que su vida se paró, sospecho que le quedaría un último obstáculo al que enfrentarse: Sus ojos vienen del futuro. Y así, no se puede volver atrás.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Nostalgia

Los días lluviosos de otoño, como éste, llegan a mí cubiertos de un manto de nostalgia. Una nostalgia densa, extraña y deliciosa. Nostalgia de lo que sé que echaré de menos cuando se vaya, y que sin embargo, todavía está aquí. Desgarradora pena agridulce que me viene a presentar la vida en estado puro. Y si me asaltan las lágrimas, no sabría decirte si plañen la pena o celebran la alegría.

Cierra los ojos

Mi cuerpo reposaba cómodamente en el sofá, boca arriba. Tenía las manos cruzadas sobre el pecho y una fina manta me cubría de la cintura a los pies. En algún momento pasé del sueño profundo a la vigilia ligera. Noté ese cambio de conciencia pero no quise abrir los ojos todavía. Se estaba tan bien ahí, en ese estado en que las cosas se intuyen, se saben, pero no se piensan, no se analizan ni se juzgan. Simplemente se sienten. Y yo sentía que él estaba allí, cerca, cuidándome con su mirada y protegiéndome. De la misma manera que yo, sin que él lo vea, lo llevo protegiendo tanto tiempo con mis pensamientos, tan cercanos a sus sueños. Abrí los ojos, y lo encontré sentado en una silla, frente a mí, tomándose un café y observándome complacido. Y no me extrañó. Porque no me hacía falta verlo para saberlo. Algunas cosas se saben con los ojos cerrados.

viernes, 3 de octubre de 2008

Manteniendo el tipo

Algunas certezas aburren de la misma manera que algunos interrogantes nos resultan tan distantes que pierden nuestro interés. Saber demasiado puede ser tan contraproducente como no saber lo suficiente. Mostrar todas las cartas puede ser tan nefasto como no saber sacarse un as de la manga cuando nos proponen un farol. La vida bien podría ser un juego. Tomársela muy en serio podría resultar tan torpe como tomársela demasiado en broma. Y mientras tanto, yo sigo intentando mantener el tipo sin que se me note demasiado que quiero jugar el próximo partido y que me da pánico no poder defender mi dignidad ante tantas veteranas.

jueves, 2 de octubre de 2008

Retardados

La impuntualidad es un agravio que, sufrido en exceso, puede llegar a crispar los nervios de cualquier persona puntual y de buena fe. Pero hay algo todavía peor que un retardado: su cara de sorpresa cuando debe admitir que se le ha escapado el último tren: "Ah, pero que llego tarde?".

miércoles, 1 de octubre de 2008

Octubre

Lo mejor de octubre son sus cielos. Ver romperse el día en tiras de colores y sentir cómo la luz se va retirando. Es un vértigo agradable. Octubre sería un buen mes para detener el tiempo. El verano y su fuego abrasador ya han quedado atrás. Ha pasado el tiempo suficiente como para que se hayan cerrado las heridas. Quedan las cicatrices, claro, obcecadas en recordar lo que no se debe olvidar alegremente, pero en octubre ya no duelen. Desde su distancia otoñal, sólo avisan. A lo lejos también, el gélido invierno, que llegará, porque siempre llega, pero desde aquí aún se le siente ajeno. Octubre es un mes coqueto, juguetón y alegre, pero sereno. Sin duda de los más inteligentes. Ha sabido situarse sabiamente entre los dos extremos.