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lunes, 30 de julio de 2007

No soy lista

pero retengo.

Arquitecturas II ó Yogures Pascual

Contra el cambio climático, la sobrecarga energética y la masificación sin orden ni concierto: yogures Pascual. En la misma ráfaga publicitaria, enmascarada esta vez a modo de entrevista, la voz de la presentadora radiofónica aseguraba que si todo el mundo comprara los nuevos yogures Pascual, se podría reducir el riesgo de sobrecarga energética y evitar incidentes como el apagón de FECSA, en Barcelona. Es decir, que cuando en septiembre se instalen en los nuevos edificios los 1000 nuevos vecinos que van a venir al barrio, no hay de qué preocuparse. Basta con que todos tomemos yogures Pascual. De esa manera, por arte de magia, aparecerán nuevos ambulatorios, nuevas escuelas, nuevos mercados, nuevos parques, nuevos polideportivos, más plazas de aparcamiento, y por supuesto más agua, luz, electricidad y servicios de recogida de basura. Y todo esto, sin aumentar el consumo de energía, sin perjudicar a la capa de ozono y sin que nos sintamos como sardinas en lata. Si está clarísimo. El apagón de FECSA se debe principalmente al despilfarro energético y a la inconsciencia de los ciudadanos que no toman yogures Pascual. ¡Y yo que pensaba que los máximos responsables de que cada vez vivamos más hacinados y con los servicios básicos colapsados, (aunque hablando todos un catalán perfecto, eso sí) son el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y las empresas que se apresuran a engrosar sus cuentas bancarias a base de nuevos ciudadanos sin invertir ni un duro en las nuevas infraestructuras necesarias! Hay que ver, oye. La de cosas que aprende una escuchando atentamente la radio.

Para bien o para mal

No hay efecto casual.