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lunes, 16 de abril de 2007

Un enemigo del Pueblo


De todas las reflexiones que plantea la obra Un enemigo del Pueblo, de Henrik Ibsen, me quedo con la idea del sufragio universal como farsa. La democracia como la tiranía de la mayoría. Y la mayoría como una masa hábilmente manipulada por una oligarquía político-económico-informativa. Con un guión de rabiosa actualidad, una escenografía muy efectiva, y un muy buen reparto, Gerardo Vera dirige una obra que señala, critica y denuncia la falta de libertad y sentido crítico de nuestra sociedad, de los individuos que la conforman, y de todos los agentes que se alinean para perpetuar esta falsa democracia. Actualmente en cartel en el Teatro Tívoli de Barcelona.