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jueves, 4 de enero de 2007

Pareja de cine I


La que forman Daniel Hendler y Julieta Díaz en Derecho de Familia, la última película de Daniel Burman. Si la comparamos con la típica pareja feliz de Hollywood entonces no, no son una pareja de cine. Él no es un hombre de éxito, ni es terriblemente atractivo, simpático, tierno o rico. Ella tampoco es una mujer explosiva, glamorosa, misteriosa, especialmente romántica ni complicada. Son dos personas corrientes, ordinarias, y al mismo tiempo únicas, como tú o como yo, con sus conflictos y sus contradicciones, que se encuentran, se enamoran y forman una familia. Una familia que no es ni una burbuja de amor ni un infierno al estilo de Los Rose. La película plantea que una cosa es estar enamorado de alguien y compartir la vida con esa persona, y otra es afrontar en solitario las crisis personales. De modo que por más que se compenetren y se equilibren el uno al otro, ambos se enfrentan por separado a sus conflictos como individuos. La relación de pareja de propone Daniel Burman no es perfecta, sino real, y además funciona. El mérito reside justamente en la forma de ser, actuar y tratarse de los dos personajes, que ni es excepcional, ni sucede en un escenario idílico. Para mí las parejas de cine son precisamente las que viven en el planeta tierra, y lo que nos cuentan en la gran pantalla no son sus grandes sueños, sino su mundo particular.

Pareja de cine II

- ¿Y si pasa algo?
- No. No va a pasar nada.
- Pero si pasa algo, ¿Dónde te ubico?
- No me ubicas. Ésa es precisamente la idea del viaje.

- ¿Qué pasa, papá? ¿Te pasa algo?
- Puede que sí. Pero ya eres mayor para darte cuenta tú solo de algunas cosas.