[Continuación de Invisibilidades I]
- ¡Liset!
- ¡Hola Lena!
- ¿Qué tal estás hoy?
- Bien, bien, ya mucho mejor.
- Me alegro. El otro día te noté un poco preocupada.
- Sí, sí, lo de ser invisible me tenía frita, pero ya pasó.
- ¿Y qué era?
- Pues bueno, yo sigo sin entenderlo muy bien, pero me ha dicho la especialista que es un proceso.
- ¿Un proceso?
- Sí, sí, se ve que estas cosas pasan bastante a menudo, pero que no se comenta mucho porque una de las primeras reacciones de las personas cuando descubren la invisibilidad es que se quedan sin voz, y entonces tampoco son capaces de expresar lo que les pasa.
- Vaya... ¿Y ahora qué tal?
- Pues me ha dicho la especialista que al darle voz la situación conflictiva pierde fuerza. Y al perder fuerza el conflicto, la persona recupera su solidez fácilmente.
- Qué bien, Liset. Me alegro por ti.
- ¿Y sabes una cosa de la que me he dado cuenta?
- De qué.
- De que sólo existimos en los demás.
- pues no sé.. nunca lo había visto así...
- Bueno, te dejo que hoy me bajo en ésta. Que pases un buen día Lena.
- Hasta luego Liset.
- ¡Piénsalo, no es ninguna tontería!

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