Verás querida, hay algo que quisiera comentarte
he tenido el placer de conocer a tu amante.
Al parecer yo también le resulto fascinante.
Vamos, vamos, no tienes por qué molestarte.
He pensado que ya que a ambas nos complace,
podríamos llegar a un acuerdo razonable.
Al fin y al cabo yo sólo pretendo verla los martes.
Hay otro asunto, en cambio, mucho más relevante.
Nos ha invitado el domingo a cenar en su restaurante.
Una impertinencia de las tuyas resultaría lamentable.
¿Crees que podrías llegar puntual, sobria y elegante?
viernes 19 de octubre de 2007
Exquisitez británica
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3 comentarios:
Exquisito el retrato... Qué bueno!!! (Estoy en un ciber riéndome sola... imagina la imagen). Qué jugosa es la doble moral...
Un beso grande.
Pues a mí la escena me da como un poco de miedo. Esa educada señorita, todo lo que tiene de lista y exquisita lo tiene de retorcida!
Pues yo diría que la educada señorita, por encima de todas las cosas, es una tipa muy inteligente. ¡A mí me cae bien!
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