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viernes, 8 de diciembre de 2006

¡Vade retro pato frisko!

No me queda ninguna duda de que el invierno ya está aquí. Y cuando digo aquí no me refiero a diciembre, Europa, Barcelona.. no, no. Quiero decir que está en mi casa, en mi habitación, en el pasillo que recorro cada mañana para llegar a la cocina y en el que si me quedo quieta y en silencio, oigo silbar las corrientes de aire que ondulan mi pelo. Un gélido frescor que no tiene nada que envidiar al porche de los iglús del polo sur. Dice mi amiga la psicóloga que ante casos así, lo peor es quedarse helada. ¡¡Hay que actuar!! Así que hoy mismo he empezado mi particular motín contra el frío que amenaza con calarme los huesos. Lo primero ha sido poner burletes en todas las ventanas, lo segundo bajar del altillo un traje de neopreno que sólo me deja la cara al descubierto. Esta medida tiene un pequeño inconveniente, me imdipe la molividad de los didos de las monas, y me cuosta un peco escritir en el tuclado!! ¿A alguein se le ocutren etras idoas contra este pato frisko?